jueves, 17 de noviembre de 2016

La Minería y la siderurgia en el Quirós del siglo XIX, Roberto F. Osorio

Con motivo de nuestra XIX Exposición de Coleccionismo Minero, que este año celebraremos en el Museo Etnográfico de Quirós, del 3 al 11 de diciembre, nuestro socio y cronista oficial de Quirós, Roberto Fernández Osorio, nos introduce en los inicios de la minería de su concejo:

"Los capitales extranjeros llegaron a Quirós con la Compañía Chauviteau que sufrió dificultades económicas y logísticas en la extracción de carbón y en la industria siderúrgica. El Diccionario Geográfico e Histórico de Asturias realizado por F. J Martínez Marina se refiere al carbón de piedra en el concejo. Incluso dice que aunque no se hace ningún uso de él se cuentan más de veinte carboneras abiertas. El ingeniero Luis de Meroihon menciona como zonas explotables en un futuro aparte de las de Langreo a Olloniego y Quirós.
La Compañía Chauviteau poseía unas minas de zinc en la entonces denominada provincia de Santander. La estrategia empresarial buscaba la obtención de carbón asturiano destinado a una hipotética fundición de zinc lo que hizo que recalaran en Quirós en 1.856.  Según un informe de la empresa el capital de Minas y Fundiciones de Santander era insuficiente para la explotación de minerales por lo que se creyó necesario crear una nueva sociedad que se dedicaría a la explotación de Quirós, a la que se cederían las minas a cambio de 750.000 francos.

Bocamina en la Zorea, Quirós
Bocamina en la Zorea, Quirós

En 1.860 Gabriel Heim, socio representante de Chauviteau presentó una memoria demasiado optimista, según los descubrimientos posteriores, de la zona de Quirós. La Compañía adquirió 53 minas de hulla de un grupo de 178 pertenencias con 114 capas que contenían treinta millones de metros cúbicos de carbón para extraer. Las variedades eran hulla seca, semi-crasa y crasa con múltiples aplicaciones al campo de la industria local y nacional.  Adaro se refiera en 1.884 a la calidad del carbón de Quirós muy recomendado “para calderas fijas, locomotoras y navegación”. Destaca también la calidad del cok y lo barato de los lingotes obtenidos en los altos hornos del concejo. La Fábrica de Armas de Trubia se presentaba como uno de los clientes prioritarios.
La Compañía también se planteo la fabricación de cal para abono de campos aprovechando las abundantes calizas de la zona. Barajaba también otras posibilidades de instalar otras industrias en Quirós. Incluso se planteo abastecer a otros establecimientos industriales e incluso a los ferrocarriles. Heim solo veía ventajas en Quirós. Los numerosos y extensos bosques aprovisionarían las labores mineras. La masa humana era abundante y la nula industrialización facilitaba la facilidad de contratación a bajo coste pues no había más oferta de trabajo, salvo el del campo.

Bocamina en Quirós
Bocamina en Quirós

Para la construcción del ferrocarril y la puesta en funcionamiento de las minas se constituyo la filial Société Houillére de Quirós.
Como dice aquel viejo dicho quirosano “todo al cocer, mengua”. Esto le paso al informe de Heim. Al comenzar a explotar las capas descendieron a tan solo veinte frente a centenar largo. El depósito de carbón del concejo se estimo entonces en tan solo seis millones de toneladas (ahora se demuestra que las reservas de Quirós eran muy superiores a esta segunda valoración pues en tan solo un lugar cercano a la capilla de Trobaniellu en Puerto Ventana se estiman seis millones de toneladas).
Otro fallo de Heim fue la valoración de la mano de obra pues esta a pesar de ser abundante era inexperta en labores mineras e industriales. Fue necesario contratar operarios foráneos expertos que llegaron de la Cuencas mineras centrales. Era trabajadores más caros. Tenían como ventaja su estabilidad pues se asentaron en distintos pueblos quirosanos cercanos a las minas.  Todo ello se compensaba con la normalidad de la producción de carbón, los ahorros al aprovechar la madera del país, la seguridad de muchas capas que permitían explotar con poco relleno.
La subasta del Ferrocarril a través de Pajares llevo a construir una carretera hasta Trubia de unos treinta kilómetros para bajar los minerales. Sin embargo en 1.867 la Fabrica de Trubia apago sus altos hornos. Esto supuso la paralización de la mayor parte de las minas y la venta de la Société a la Compañía de Minas y Fundiciones, su matriz.

Tolva Cribu, Quirós
Tolva Cribu, Quirós

La reconstituida Sociedad dirigida por Thiebaut se propuso la fabricación de lingote aprovechando la abundancia de minerales del concejo (hierro, carbón, caliza, arcilla, dolomías, arenas…). Así se comenzó la construcción de un pequeño alto horno encendido en julio de 1.870. Las minas volvieron otra vez a ponerse en funcionamiento. La empresa habla de galerías de dirección y cortes transversales en seis pisos diferentes. Relacionados de dos en dos. Del tercero al primero había un plano inclinado que del que partían los ramales de una vía general de cuatro kilómetros. Probablemente esta vía de tan largo recorrido fuera la zona de servicio de una maquina locomóvil de dos toneladas que era similar a una máquina de vapor. Este ingenio vino desde Comillas en Santander por barco hasta Arnao en Avilés. Después probablemente desmontada y en unos carros llego a Quirós después de varias jornadas de viaje.

Lavaderos del Xagarin, Quirós
Lavaderos del Xagarin, Quirós

Probablemente eran las primeras explotaciones del Monte Runeiru. En 1.883 se explotaban minas en Xagarin y San Salvador cerca de los altos hornos. También la Primera de Corros, Lola, Quemada y Pepa. Contaban con un lavadero  Berard en la zona del Cribu que conseguía lavar 120 toneladas diarias. Además había un taller de lavaderos de pistón con capacidad de un centenar de toneladas diarias.
La empresa decidió construir un ferrocarril para facilitar la salida de sus productos y minerales hacia Trubia. Así se inauguro la vía en 1.884. Pero distintos problemas financieros llevaron a la Compañía a vender sus propiedades en pública subasta en 1.888 a Fábrica de Mieres por 750.000 pesetas. Las concesiones mineras, los altos hornos de Quirós y la fábrica de Quintana en Trubia pasaron a un antiguo socio de la Chauviteau, Numa.
Estos fueron los inicios de la minería y siderurgia quirosana durante la segunda mitad del siglo XIX. El siglo XX tiene otras historias mineras que contaremos en otra ocasión."
 Roberto F. Osorio, Cronista Oficial de Quirós

1 comentario:

  1. Excelente el trabajo de Roberto, tal como ya le felicité en su presentación en LibrOviedo. Saludos, F.Palicio

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